La historia de mis ruedas

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Ordenando el trastero me encontré con este superviviente del viaje. Esta cubierta vieja y gastada representa bien las diferencias que hay entre el mundo Europeo de la bicicleta y el Japonés, que como en otras cosas va por libre. Después de que en el aeropuerto me rompiesen mi hermosa Panaracer pasela con la que pretendía hacer por lo menos la mitad del viaje pasé un pequeño calvario de cubiertas que no resistieron el desgaste extra al que una bici cargada somete a un neumático estrecho (700-28c). La cubierta de la marca checa Rubena que desacertadamente puse en la rueda trasera se desintegró en aproximadamente 800Km dejándome en la cuneta y sin cubierta de repuesto (ya la había usado el segundo día).

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Sin demasiadas opciones al día siguiente de quedarme tirado calcé la bici con una goma de la “conocidísima” marca Mitsuboshi. El aspecto era bueno, los flancos parecían débiles pero la gruesa banda de rodadura y el dibujo me prometían varios miles de Km sin demasiados problemas. Y así fue 2000 Km de asfalto y cero pinchazos. No está nada mal para una rueda nisu.

Esta vez con más previsión me puse a buscar un sustituto que me llevasen lo más cerca posible del final del viaje.

Tuve una conversación muy agradable e instructiva con uno de los empleados de la tienda de bicis que me había indicado un policía, afortunadamente aquel chico sabía de lo que hablaba y pronto vino con una serie de cubiertas cada una con unas características diferentes, me habló del peso, de la rigidez de la carcasa del perfil de la rueda el dibujo de la banda de rodadura. Después de un rato conseguimos reducir la búsqueda a las Bridgestone Distanza tough unas ruedas ligeras 350g aproximadamente con una capa de keblar para impedir pinchazos y una goma especialmente resistente para aguantar unos cuantos miles de Km.

En los 5300Km siguientes sólo pinché dos veces y una de ellas fue un clavo torcido que entró por un costado y salió por el medio desde dentro así que eso no había keblar que lo parase.

De vuelta en España y ya con la idea de montar la tienda de equipamiento para bicis viajeras busqué la manera de hacerme con estas cubiertas, pero descubrí que Bridgestone sólo comercializa cubiertas de bici para Asia.

Una verdadera lástima, estoy satisfecho con la competencia que hay en el mercado Europeo, hay muchas marcas y todas compiten en los mismos segmentos lo que hace que haya variedad de precios y características. Esto puede hacer un poco complicada la elección a los clientes pero gracias a internet cada vez es más fácil conocer las características que mejor se adaptan a cada uno. Pero para mi fue un poco decepcionante no poder recomendar algo que yo se que funciona.

La que pasó por completo desapercibida fue la Maxis DETONATOR, y mira que el nombre es de todo menos discreto. El caso es que se suponía que tenía que ser la cubierta plegable de repuesto que sólo la usaría en caso de necesidad y no esperaba más de ella que que me sacase del apuro.50

Y eso fué lo que hizo lo que pasa es que ya tubo que hacerse cargo de su tarea el primer día.

Dejé varias cosas pendientes para hacer a mi llegada en Japón pues esperaba darme un par de noches para adaptarme al horario en la medida de lo posible, y entre las cosas que hice el día antes de comenzar el viaje en bici fue acercarme a una tienda de bicis (por recomendación del dueño del albergue en que me quedé a dormir) a comprar una cubierta plegable, ligera y barata, además de una cámara de repuesto para así completar mi ajuar de los elementos consumibles que todo buen cicloturista ha de llevar al salir de casa (junto con una muda limpia por si tenemos una accidente y nos llevan al hospital)

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Inicialmente tenía montada la cubierta barata de Rubena en la rueda delantera y mi preciosa Panaracer pasela en la trasera pero cuando esta pasó a mejor vida hice un cambio pensando, equivocadamente que la Maxis Detonator sería mejor colocarla delante. Y ahí se quedó toooodo el viaje y sólo hube de reparar un pinchazo y es el día de hoy que sigue en muy buen estado como podéis apreciar.

Ahora me queda la duda, ¿que habría pasado si hubiese dejado esta en la rueda trasera? Hasta donde habría llegado.

Resumiendo estas dos cubiertas hicieron lo que se suponían que tenían que hacer y más en el caso de la MAXIS y las otras dos pues simplemente no eran las adecuadas para el cometido, las dos tenían un compuesto muy blando y para más inri la de Rubena no tenía ni demasiada goma para empezar.

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