42ª etapa: Remontando el río Tamagawa

admin Post in 2008-2009, susonotabi,Tags: , , , , , , ,
4

Martes, 6 de enero del 2009.

Ayer por la noche estaba demasiado cansado como para sentirme como una hormiguita entre los rascacielos de Yokohama, pero esta mañana me siento como un liliputiense mientras esquivo a los coches mal aparcados cerca de la estación de tren de Yokohama. Inspecciono los límites de mi cuello contorsionándome para poder mirar con detenimiento los rascacielos, mientras el número de pisos de los edificios disminuye y el de carriles en la carretera aumenta.

Me salto uno de los millones de semáforos para comprarme mi segundo desayuno en un puesto callejero de comida. Por un par de taiyaki soy capaz de poner mi vida en peligro y resistir quemaduras de tercer grado en mi lengua con tal de no esperar para saborear la pasta dulce del interior de los pescadillos. La vendedora se ríe de mi porque tengo que abrir la boca para que se enfríe un poco mi bocado y así poder tragar sin riesgo de cauterizar mi esófago.

Ya sólo me quedaba la cabeza del último taiyaki cuando se paran dos ciclistas con sus flacas en el semáforo. El disco se pone en verde, se me cruza el cable competitivo, meto todo lo que queda me queda por comer en la boca, tiro el papel a la papelera, me despido de la señora del taiyaki y comienza la persecución. No se habían alejado demasiado, sólo unos 200m y el siguiente semáforo me hecha una mano para darles caza. Mantengo una prudente distancia, unos tres o cuatro coches mientras nos esforzamos por subir un repecho. Invoco el poder de los 3400Km y aunque saben  que los sigo y de vez en cuando echan una mirada atrás a ver donde estoy no consiguen dejarme atrás. Después de un buen rato jugando al gato y al ratón a ver quien se queda en el semáforo mis liebres se desvían de mi ruta, dejándome sólo otra vez.

 

Casi sin darme cuenta, gracias a la pequeña carrera estoy en Kawasaki, cruzo un puente, y me paro a comprobar si es éste el río que tengo que remontar. Dejó la Bici apoyada una señal y abro el mapa sobre la tienda, que hace las veces de mesa. Mientras pasó las hojas del mapa buscando la que me corresponde un policía se para a mí altura.

Este demasiado ocupado con el mapa, para darme cuenta de que con las manos en la espalda y ligeramente inclinado el policía mira el mapa conmigo. Me sobresaltó y se me escapa un taco.

–¿qué estás perdido?–Pregunta el agente mientras se ríe.

–En realidad no lo sé, estoy comprobando si éste es el río que debo seguir ahora.– Le respondo después de recuperar la compostura.

Encuentro por fin la página del mapa que buscaba y comparo los signos del río en el que estoy y el del mapa.

-Parece que estoy donde debería.- Le digo al policía, que  se dio cuenta de la jugada.

-Tamagawa.- Me dice señalando el mapa. Luego lo de siempre, de donde venimos a donde vamos, estamos solos o acompañados…

Aunque es martes por la mañana, hay cientos de personas a lo largo de la orilla del río. Mucha gente corriendo, niños volando cometas, y muchos chavales jugando a baseball, futbol, señores mayores jugando a la petanca. y bajo los puentes que cruzan el río chabolas cubiertas con lonas azules guarecen a los sin techo, que sentados se dedican a sus cosas. Unos aplastan latas de aluminio, otros cocinan y otros simplemente pasan el rato leyendo algún manga con las páginas arrugadas de la humedad de la basura.

Salgo de río y empiezo a disfrutar de las caóticas calles de Tokio, haciendo un poco por el tiempo antes de llegar a un lugar concreto para encontrarme con una persona. Lo que sigue lo contaré en otra entrada que si no esta es demasiado larga.

« Prev: :Next »

4 Responses to “42ª etapa: Remontando el río Tamagawa”

Leave a Reply