30ª Etapa: El valle del Shimanto.

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Miércoles 24 de diciembre del 2008

Train photo

Me levanto muy temprano, y decido vestirme despacio que tengo prisa. Empaqueto mi ropa que ya está seca. (ayer tocaba hacer la colada). Saco al “genkan” las alforjas, la bolsa del manillar y la tienda. Aviso al dueño y le pido que llame por teléfono al albergue de Kochi, para dormir dormir pasado mañana. Saco las cosas a la entrada, del albergue, voy a por la bici.  Al mover la bici me doy cuenta de que está pinchada, me cago en todo, para variar es la rueda de atrás. La desmonto saco la cámara y no encuentro el pinchazo porque es demasiado pequeño, me desespero, me enguarro y vuelvo a entrar en el albergue, voy a una pila de lavar y busco el pinchazo en el agua, me ensucio aún mas, pero lo localizo, pongo un parche, y me lleno los dedos de pegamento, meto la cámara y hincho la rueda. En total  pierdo casi una hora en arreglar un pinchazo, parece que tendré que practicar un poco más.

La pérdida de tiempo hecha al traste con mi intento de llegar a Kochi del tirón, bajo con mucho cuidado hasta la ciudad y me compro el desayuno, en un conbini un poco extraño. La mitad de las estanterías estaban llenas de revistas con chicas ligeras de ropa. Intento recuperar el tiempo perdido comiendo mientras pedaleo por las calles, de Uwajima (宇和島). La primera cuesta del día no se hace esperar, y sin ningún tipo de preliminar me levantan del sillín la caretera nada más salir de la ciudad. Al otro lado del valle, según mi mapa comienza la cuenca del río Shimanto (四万十川) es decir poco o mucho siempre que siga el río  será terreno favorable. Desciendo sin apurarme y cómodo. Apenas hay tráfico, llego hasta el cruce de la nacional 320 y la 381 que coincide que es una Michi no Eki y disfruto de un plátano sentado junto a una estufa,  descanso me aburro y sigo, la nacional sigue mas o menos el curso del río Shimanto, y no hay casi coches.  El paisaje es precioso, ayer estudiando el mapa pensé que sería un valle muy amplio porque el río hace muchísimos meandros, pero es un valle con laderas bastante empinadas alfombradas por bosques de cedros. El río discurre bastante tranquilo y yo sigo la carretera que recorta terreno con cambios de rasante y túneles todo muy guapo, cuando “puff” noto como va la rueda trasera va floja de aire, me paro apoyo la bici en un muro de hormigón, y le doy un poco de aire a ver si encuentro un sitio donde arreglar el pinchazo.

Untitled

Me paro en un pueblo muy pequeño, apenas seis o siete casas al borde de la carretera. Descargo la bici frente de una casa sin perros a los que volver locos… por cierto creo que no lo mencioné, el pinchazo es en la rueda trasera.

Menos mal que el agujero es bastante grande y lo encuentro rápido. Repaso la cubierta con el dedo acusador en busca del culpable y encuentro una astilla de acero, vuelvo a montar todo en la bici y sigo. Como casi no hay tráfico a ratos voy por la derecha para ver el río y los pájaros… y pincho por tercera vez. Me lo tomo con filosofía hasta que la llanta toca el suelo. Cruzo la carretera, dejo la bici en el camino de acceso a una subestación eléctrica.  Como unos panes de chocolate acompañado por el zumbido de los transformadores, y mientras degusto mi manjar aparece un señor mayor en una bici de montaña, cruza la carretera y se acerca a mi,  y hablamos.

El azar me junta con un melómano que adora la música en español especialmente la canción Granada, seguimos hablando y resulta ser un profesor de historia, en una universidad de Tokio, me cuenta los orígenes étnicos de los japoneses y me comenta que lo que hoy se conoce como Japón nació en esta isla de Shikoku, me termino mis panecillos, y se despide diciéndome que se alegra de haber hablado conmigo , y yo a mi pinchazo lo arreglo en un pispás ya empiezo a tener practica en montar y desmontar la rueda, y salgo zumbando a ver si alcanzo al profesor que me quedé con ganas de hablar más con él, es la primera persona que habla conmigo hoy.

puente fierru

A pesar de la perdida de tiempo con los pinchazos llevo unos cuantos Km y voy zumbando pensando en donde pasaré la noche cuando noto como pierde aire la bici,era lo que me faltaba un cuarto pinchazo, como es tarde lo ignoro todo lo que puedo y cuando empieza a tocar la llanta el suelo le doy aire y sigo y sigo… hasta que llego a la ciudad de Shimanto, la primera zona urbana desde que salí de Uwajima y encuentro un conbini en el comprar algo de cenar.

Ya estaba empezando a oscurecer cuando entro en la nacional 56 pensaba seguir hasta que se hiciese de noche pero la nacional 56 tiene mucho tráfico así que solo puedo hacer unos kilómetros sin jugarme el pellejo, hay una michi no eki a solo un par de kilómetros y pienso que tal vez sería un buen lugar para descansar, pero al llegar al sitio me doy cuenta de que no sería capaz de dormir con el ruido del tráfico. Sigo un poco mas y me meto por una carretera a ver si encuentro un sitio adecuado, paso un tramo en obras y me meto por un camino sobre un campo de arroz junto a un bosque.

Ya completamente de noche con la luz de la linterna monto mi Belén dejando para mañana el pinchazo.

Ver “スソの旅” Vuelta Japón en bicicleta en un mapa más grande

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