7ª Etapa: Kioto vs Suso

admin Post in 2008-2009, susonotabi,Tags: , , , , , , , , ,
1

Miércoles, 19 de noviembre

No hacía falta asomarme para saber que esa noche había helado. Por motivos ambientales me daba una pereza terrible salir del saco y vestirme. Ya estaban entrando los primeros rayos de sol por el estrecho valle cuando salí de mi tienda. Las copas de los cedros, brillaban humeantes con el sol de la mañana. Una fina hoja de hielo cubre el estanque lleno de peces a unos metros de mi tienda, estaba congelado. También las mesas y los bancos estaban blancos y el barro empapado con la lluvia del día anterior, duro como una roca. A las nueve de la mañana vuelve a sonar la música country. Aquel lugar era muy peculiar el edificio al borde del arroyo estaba decorado con multitud de objetos salidos de una película del oeste. Había bancos hechos con troncos banderas fotos de indios americanos, diligencias en miniatura, vaqueros sin cara para hacerte una foto, una calavera de vaca clavada sobre un madero miles de detalles que hacen un poco más especial este lugar.

Cojo mi cámara de fotos monto en mi Bici y aguantando el frío bajo hasta el Ninnaji, en Kioto. Es una reconstrucción del antiguo palacio imperial y un conjunto de templos. Aparco mi Bici frente a la gran puerta de madera y cuando escuchó el ruido del candado al cerrarse me doy cuenta de que las llaves están en otros pantalones. Tardo un buen rato en dejar de tirarme de los pelos era lo que me faltaba. Recupero la cordura, o eso creo y paso a ver el museo, las pagodas, el el antiguo templo imperial, las pinturas.

Finalmente me enfrento a la cruda realidad y sopesé varias opciones. Cortar el candado, o intentar volver por mí mismo al camping y mañana. Frente a la entrada del Ninnaji, había una parada de autobús de la línea que para en Ononakano a casi 6 Km del camping parece la mejor opción. Me siento tranquilamente a esperar el autobús. No salgo de mi asombro al ver los autobuses, funcionan exactamente al revés. Se entra por la puerta trasera, el precio varía según el trayecto, y se paga salir. Dentro, sobre el conductor hay una serie de números que corresponden con las paradas, y sus correspondientes precios determinando así lo que hay que pagar al bajarse en esa parada. Llega mi autobús después de un buen rato de espera, pero no todo estaba arreglado. Por supuesto no recordaba el nombre de mi parada asique fui todo el rato muy atento para tocar el botón en cuanto reconociese algo. Al final todo salió bien y no me pasé mi parada. Bajo del autobús y empiezo a caminar. El camino no se me hacía nada algo. El paisaje me resultaba familiar, y eso parece que acorta las distancias. Cuando ya sólo me queda un par de kilómetros del dueño del camping pasa con su furgoneta y me recoge. Muy sorprendido le preguntó qué había pasado con mi bicicleta yo le cuento una versión resumida de mi pequeña aventura.

Esa noche me invitaron a cenar arroz con curry, había venido el Padre del dueño del camping Yagisan. Mientras tomamos un te caliente me cuenta muchas cosas sobre construcción tradicional, que él y su hijo habían construido prácticamente todo aquello, y se nota que todo es original y me habla de como se estructura social de los trabajadores de la construcción.

Cuando regreso de mi baño padre e hijo hablaban entre ellos. Al día siguiente iría a dormir a casa de Yagisan si quería, me dice el hijo. Yo, muy sorprendido acepto encantado, siento tanta curiosidad por ver cómo es su casa.

Parece que finalmente ha sido un buen día, mañana más.

« Prev: :Next »

One Response to “7ª Etapa: Kioto vs Suso”

Leave a Reply